Estepona sucumbe ante un gran C.B. Novaschool

Crónica: web C.A.B. Estepona

El CAB Estepona sabía que la visita a Añoreta no sería sencilla, nunca lo es, y que una derrota, si el partido no se llevaba a sus guarismos y estilo de juego, era posible. Pero no así… Tras unos partidos volviendo a mejorar sensaciones, incluso ganando sin jugar bien, el equipo volvió a no mostrar el nivel esperado. Al contrario pasó con un CB Novaschool que no pasaba por su mejor momento pero demostró que en su pabellón son realmente fuertes y que el potencial que demostraron en los primeros partidos de la competición no se había esfumado.

El equipo volvió a tener sus habituales bajones ofensivos y esta vez el rival no perdonó. El primero de ellos fue durante casi cinco minutos del primer cuarto, donde solo se anotó desde la línea de tiro libre y ahí el CB Novaschool aprovechó para abrir una renta de diez puntos (19-9, min. 8) estando mucho más inspirados en ataque. Porque claro, otro de los debes de este equipo está atrás y si se juntan el atasco en ataque con un defensa lejos del nivel ante un buen rival, éste no perdona. A eso hubo que sumar que Artiles cometió dos faltas personales muy rápidas y apenas pudo jugar durante toda la primera mitad.

Durante el segundo periodo se jugó de tú a tú. Se vio el CAB Estepona que se siente a gusto en los partidos, con anotación fluida y un ritmo para irse a ochenta puntos. Pero falta verlo cuarenta minutos en un partido. La desventaja llegó a los 14 puntos, pero se aguantaron los envites locales, guiados por un Chema del Río que al descanso ya tenía en su haber 15 tantos y 10 rechaces, siendo una pesadilla para los jugadores entrenados por Pablo Bernabé. Con 45-33 al entretiempo, quedaba mucho trabajo por delante.

El objetivo de la segunda mitad era ver el nivel ofensivo mostrado los últimos minutos de la primera parte y apretar en defensa. Pero no fue posible. Más de cinco minutos estuvo el cuadro esteponero sin anotar una canasta en juego hasta que Andy Francis puso el 52-36 en el luminoso. Se había logrado evitar que el equipo local sumara con facilidad, de hecho Del Río tan solo anotó dos puntos, tras rebote ofensivo y casi acabado el cuarto, en este periodo. La empresa era complica con 59-45 en el luminoso, pero había que intentarlo.

Emergió de nuevo la figura de Alberto Vera, que sumó los primeros cinco puntos del equipo en el cuarto periodo y dejaba a los suyos a once (61-50, min. 32) y pudiendo creer en remontar el encuentro. Pero un parcial de 10-3 que ni siquiera un tiempo muerto de Bernabé pudo frenar ponía a alta de cinco minutos un 76-57 en el marcador que ya haría imposible pensar en algo más que tratar de perder de lo menos posible. Pero casi ni eso. La diferencia superó la veintena de puntos (85-61, min. 39) tras un triple de Jackson y una canasta de Salas y solo un triple de Artiles y una canasta de Francis, que erró el adicional, permitieron que la renta no fuera mayor: 85-66.

Ficha técnica

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *