Ecoculture Costa Almería asalta la fortaleza de la Unión Linense

Crónica: europasur.es
La Unión Baloncesto Linense (ULB) sumó este sábado su primera derrota en La Línea del presente. Lo hizo en un partido que se resolvió en la prórroga y del que salió triunfador el CB Almería (78-88), que se asienta entre los dominadores del grupo DA de la Liga EBA. Los de casa acariciaron lo que hubiese sido una auténtica proeza, ya que remontaron una desventaja de 17 puntos (44-61) en un último cuarto espectacular que acabó con empate a 72. El sobreesfuerzo y un arbitraje sibilino pasaron factura en los cinco minutos añadidos (6-16) y los rojiblancos se llevaron una valiosa victoria.

Cayó la ULB. Y si no fuese por su desastroso tercer cuarto (en el que llegó a recibir un parcial de 13-0) se podría decir que con la cabeza muy alta. El conjunto de casa tuteó en tres de los cuatro capítulos de la contienda a uno de los más fuertes de la categoría, pero los problemas físicos de varios de sus hombres y la ausencia del capitán Lucas Pérez le hicieron afrontar el momento decisivo del duelo casi sin rotación.

Después de que hasta el descanso el partido caminase por la senda del equilibrio, cuando faltaba 2:20 para el final del tercer cuarto, el conjunto almeriense alcanzó su mayor renta (44-61) y todos los que estaban en la grada pensaban que después del parcial de 9-21 el choque estaba visto para sentencia.

Sin embargo la ULB apostó por no rendirse, creyó en sus posibilidades, puso casta, defendió cada balón como si le fuera la vida en ello y empezó a recortar y a recortar hasta que una canasta de Adri Mateos a falta de 1:09 ponía por delante a los albinegros en medio del alborozo del púbico (69-68).

Los árbitros, que ya habían estado bastante sospechosos, aparecieron entonces y señalaron dos técnicas casi consecutivas al técnico de casa, Jesús Guti, que tuvo que abandonar el banquillo. Su responsabilidad, ante la ausencia de Evaristo Blázquez, la asumió David Espadiña que, lesionado, no podía volver a la pista.

El tramo final fue poco menos que una partida de ajedrez. A falta de tres segundos Joaquín Reyes demostró temple, acertó en los tiros libres y colocó el 72-72 que desembocó en una prórroga que no pudo abortar Cándido Matoso con un lanzamiento in extremis, pero literalmente apaleado por sus rivales anre la complacencia de los jueces, no atinó.

El enorme esfuerzo y la falta de efectivos hicieron el resto en una prórroga como poca historia.

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