Unicaja lo quiere todo

El filial de Unicaja se ha llevado la ida de la eliminatoria por disputar la fase de ascenso tras derrotar a Sagrado Corazón en Los Guindos por 75-69. Pese al dominio en el rebote de los cacereños, los cajistas supieron poco a poco llevar el partido a su terreno y obtener una valiosa renta de seis puntos para la vuelta. Tras ganar el campeonato de Andalucía ahora buscan el ascenso, su particular doblete. No van mal, pero ojo porque la eliminatoria sigue muy abierta.

El primer cuarto fue frenético, con un gran ritmo por parte de los ambos equipos que hacía disfrutar a la grada. Folgueiras comenzó marcando territorio con los primeros puntos de su equipo, pero Sagrado Corazón no tardaría en reflejar su enorme poderío interior, anotando sus primeros ocho puntos tras rebote ofensivo (8-8 min 4). No estaba cómodo tampoco Unicaja en ataque por esa presencia física de su rival, pero ahí aparecía la calidad individual de jugadores como Rubén Vicente o Pinilla, para que con sus triples los locales lograsen contrarrestar a un Tsoumanis (10 puntos en el periodo) que daba muestra de su nivel a quienes no han seguido el grupo D-B este año. Al final del primer cuarto, ventaja para Unicaja 24-22 tras un último triple de Álvaro Fernández.

Comenzó Unicaja mucho más errático el segundo cuarto, sin esa dosis de tiro exterior que le había dado aire en el primer periodo. Un parcial de 2-11 en los primeros cuatro minutos obligaba a Herrera a pedir tiempo muerto, porque la diferencia era ya de un+7 visitante (26-33) gracias a unos buenos minutos de Mario Linde. Pero Unicaja no terminaba de acercarse, ante un Sagrado Corazón que estaba siendo capaz de controlar su renta (36-42 min18). Volvía a pedir tiempo muerto Herrera y ahora sí, los suyos reaccionaban, con un 5-0 que les valía para llegar al descanso solo uno abajo, 41-42. Todo abierto para la segunda parte.




Tsoumanis abrió la lata en la segunda parte para su equipo, con cuatro puntos seguidos que volvían a estirar la diferencia a varias posesiones, aunque rápidamente contestaban Rubén Vicente y Victory Onuetu para volver, tras muchos minutos, a empatar el partido (46-46 min22). Y sería el cadete Mario Saint-Supery el que con un triple y posterior robo y dos t1 confirmarían la remontada de Unicaja (51-48 min24). Importante porque por mucho que siempre hubiesen estado ahí pegados, no es igual verse por detrás que por delante. Llegaría a tener un +5 Unicaja (58-53 min26) aunque al finalizar el tercer periodo, todo estaba igualado, empate a 60.

Y en los últimos diez minutos Unicaja logró lo que prácticamente nadie ha logrado hacer esta temporada, secar el ataque de Sagrado Corazón, dejarlo improductivo. Ganó en intensidad el encuentro y Unicaja lograba con una gran defensa inquietar el ataque rival desde campo contrario. Tsoumanis, la gran estrella de los cacereños, solo anotaría 2 puntos en este periodo. Tampoco es que a Unicaja le entrase todo, ni mucho menos. Pero lo cierto es que el partido entró empatado a 69 a los últimos tres minutos, y en ese lapso de tiempo Sagrado Corazón ya no sería capaz de anotar un solo punto. Un palmeo de Onuetu cerró el partido con el 75-69 que permite a Unicaja ir con renta a Cáceres, donde se jugarán definitivamente disputar la fase de ascenso.

Como datos a destacar, la gran diferencia en el triple a favor de Unicaja (10 de 24 por 5 de 29 en Cáceres) y en el rebote a favor de Sagrado Corazón (38 a 59).

Folgueiras y Tsoumanis fueron los más valorados en sus equipos.

Ficha técnica

 

Foto: twitter canteraunicajaC

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