Tanchyn sobre la bocina mete a Unicaja en la Fase de Ascenso

Locura. Único adjetivo admisible con el que poder calificar el encuentro entre Sagrado Corazón Lithium Iberia y Unicaja. El partido lo tuvo todo, un ritmo altísimo de anotación, con los dos equipos demostrando que tienen jugadores a los que se les cae la calidad y los puntos de las manos. Un encuentro en el que Sagrado Corazón hizo su parte, dominó el marcador en todo momento y la eliminatoria en gran parte del mismo. Pero en los instantes finales Unicaja logró apretar y meterse de lleno en el partido. Y un triple de Tanchyn sobre la bocina hizo el resto.

Empezó mejor el conjunto local. Necesitaban los de Márquez coger renta desde el principio para encarar la eliminatoria de buena manera (recuerden, +6 para Unicaja en la ida) y de la mano de Linde y Tsoumanis los cacereños cogían renta de +7 en los primeros cuatro minutos (14-7). Unicaja estaría por detrás todo el partido, pero siempre aguantando los tirones locales. Javi Luque y Álvaro Fernández daban oxígeno a los de Antonio Herrera, pero Sagrado Corazón expandía su arsenal ofensivo con la aportación de Fadika y también de jugadores de rol como Fran Rosco, que cuajó un buen partido. Así, tras un constante intercambio de canastas, terminaba el primer cuarto con un espectacular 33-26.

Salió Sagrado Corazón con la misma intención del periodo anterior, romper el partido a base de puntos. Pero siempre encontraba resistencia por parte de algún jugador de Unicaja. En el inicio de periodo era Rubén Vicente el que sostenía a los suyos, evitando que la distancia fuese preocupante (40-34 min12). No se despegaría en el resto del periodo Unicaja, que llegó a estar a solo dos puntos a tres para el descanso (44-42) pero sin ser capaces de darle la vuelta al electrónico. Al descanso, +4 para los locales que eso sí, servía más a los visitantes.




Como ocurriese en el segundo periodo, Sagrado Corazón comenzó buscando una renta importante, pero otra vez un gran momento de un jugador de Unicaja frenó ese intento. En esta ocasión fue Mario Saint-Supery, el cadete. Y es importante destacar que es cadete porque la camada junior de Unicaja a la prueba está que es buena, pero es que este chico fue de largo el mejor de los suyos ayer. Tremendo lo que tiene Unicaja entre manos. Precisamente, sería Saint-Supery el que anotaría la canasta que pondría muchísimo tiempo después a Unicaja por delante en el marcador, faltando tres para concluir el periodo (62-63). Pero entre Villegas y Linde, Sagrado lograba un 8-0 de parcial que les daba aire, y tras un último intercambio de canastas, el partido se iba al periodo decisivo con resultado 72-65.

Y en el último periodo, la locura. Llegó Sagrado Corazón a tener en los primeros minutos un +14 que ponía la eliminatoria muy cuesta arriba para Unicaja (81-67). Pasaban los minutos y parecía que los cacereños tenían más o menos, la eliminatoria bajo control con ventajas la mayor parte del tiempo de dos cifras. Pero en el último minuto, Unicaja logró la heroicidad. Primero Rubén Vicente lograba cuatro puntos seguidos que ponía a los suyos a solo ocho puntos (86-78). Tras un tiempo muerto de Herrera, dos t1 de Álvaro Fernández empataba la eliminatoria. Lejos de venirse abajo Sagrado Cáceres por ver como habían dejado escapar la renta, logró anotar por medio de Mario Linde ya dentro de los últimos diez segundos del partido para volver a poner a los suyos con ventaja en la eliminatoria. Y con todo perdido ya para Unicaja, llegó sobre la bocina el triple de Tanchyn, el que dejó el marcador en 88-83 y el que vale una fase de ascenso, encumbrando un temporadón como el realizado por Unicaja. Mientras, Sagrado Corazón se queda fuera de la forma más cruel, pero aunque ahora les valga de poco, se van con la cabeza alta al haberlo dejado todo sobre la pista.

Fadika y Saint-Supery fueron los mejores en sus equipos.

Ficha técnica

Foto: twitter CanteraUnicaja

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