Repasando la 21/22 con Pablo González

  • Gracias por aceptar esta entrevista ¿Díganos, ¿qué nota pondría a la temporada de su equipo?

Gracias a vosotros por el interés, y por el trabajo, seguimiento y visibilidad que dais a nuestras ligas. Calificaría a mi equipo con un 8, porque a pesar de los momentos sobresalientes que tuvimos en esta competición durante algunos momentos del año, ganando en canchas difíciles y compitiendo bien con una plantilla íntegramente formada por jugadores en edad juvenil y dos cadetes, no fuimos siempre capaces de ser sólidos. Notable alto creo que es lo justo.

  • ¿Cuál fue el mejor momento de la temporada?

Tuvimos una buena racha de juego y resultados desde mediados de noviembre hasta navidades. Pero creo que desde mediados de febrero hasta marzo probablemente haya sido nuestro mejor momento.

  • ¿Y el peor?

Los inicios siempre son difíciles en una competición tan igualada, y con jugadores ya veteranos de estas ligas en todos los equipos. Pero creo que nuestro peor momento ha sido el final de la competición, estábamos con un más que reseñable 11-8 a falta de tres jornadas, y por distintos motivos nos dejamos ir los últimos tres partidos, suponiéndonos un 0-3 y descendiendo desde la lucha por la 4ª posición a la 6ª final.

  • ¿Qué jugador de un equipo rival le ha sorprendido más?

Dejan Ilincic (Gymnástica) & Mario Linde (Sagrado Corazón)

  • En comparación con la temporada anterior, han dado un gran salto, asentándose en la zona media y sin sufrir por abajo. ¿Esperaban este incremento de nivel de esta generación?

Teníamos muchas esperanzas depositadas en esta generación 2004, sin marcarnos una posición de referencia a principios de temporada, sí que pensábamos que estaríamos en mejor lugar que años anteriores por el potencial físico del colectivo, y proyección de algunos jugadores.

    • Le quiero preguntar por dos jugadores que este año han dado un salto importante como son Alejandro Orozco y José David Gómez. ¿Cómo valora el crecimiento de este a lo largo de la temporada?

Son ambos, jugadores con una capacidad de trabajo y sacrificio diaria tremenda. En el caso de David tiene un descomunal talento físico y es un jugador muy valiente y que está dispuesto a todo. Lo que le ha ayudado a crecer muchísimo a lo largo de su etapa juvenil (tanto el año pasado como este). Es capaz de hacer muchas cosas bien en ambos lados de la cancha. Respecto a Alejandro, no ha dejado de sorprendernos a los técnicos ni un momento. Es un chico humilde, siempre entregado al foco del equipo, que lee muy bien el baloncesto y que enfrentándose a su primera temporada en una cantera ACB, jugando esta competición EBA y con un rol muy importante, ha sido capaz de siempre tener los pies en el suelo, pasar bien, anotar cuando le tocaba y ser un líder y alguien muy querido por todos en el vestuario.

Los dos chicos, como el resto de los integrantes de esta generación, son personas excepcionales. Se merecen no parar de crecer y sorprendernos, como han hecho este año y todo lo bueno que les pase.




¿Qué equipo se lo ha puesto más difícil en los partidos que ha dirigido? ¿Qué valoración hace del nivel que ha visto este año del resto de equipos del grupo D-B?

Sagrado corazón. Tuvieron un nivel físico tan bueno, que nos hacían sufrir dónde nosotros éramos mejores muchos días, eso unido al buen nivel de juego que proponían…nos hizo estar muy lejos de competir contra ellos.

Creo que ha mejorado el nivel de casi todos los equipos del grupo, lo que hace la liga más atractiva y competitiva entre todos.

Como entrenador de cantera de un equipo ACB le quiero preguntar por la situación actual del jugador joven español. Cada vez cuesta más ver a un jugador nacional asentarse en la máxima competición doméstica. ¿Hace falta algún cambio en la organización de la formación de los jugadores? ¿Es una medida adecuada ampliar la etapa de formación?

Es cierto que es difícil ver a un jugador nacional asentarse en la máxima categoría. Creo que son varios los motivos. Por un lado, juegan muchos más jugadores extranjeros en nuestras canteras, algo que lejos de criticar valoro muchísimo porque creo mejora el nivel de nuestras ligas a todos los niveles y prepara mejor al jugador nacional por tener experiencias competitivas más fuertes. Sin embargo, también hace que los jugadores que llegan arriba no sean nacionales en muchos casos. Por otro lado, hablando de la máxima competición, creo que tiene bastante que ver con la respuesta que doy a continuación a la siguiente pregunta.

Respecto a la etapa de formación creo que es completamente insuficiente soltarles a la “jungla profesional” con 17-18 años, creo que no están preparados ni física ni mentalmente, además de por supuesto baloncestísticamente. Necesitamos de una liga U20 o U21 a nivel nacional, algo como el desaparecido circuito sub20. Un producto que sería precioso para los amantes del deporte de formación, pero tan complicado de asumir económicamente sin patrocinios, que parece impensable que pueda recuperarse. Pero sería del todo necesario, o en otro formato, como ocurre en otros países: dónde juegue el primer equipo, juega el equipo sub20 ese día o el anterior, haciendo que la expedición la formen jugadores del primer equipo, junto a 8-10 nacionales del segundo equipo.

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